Los brazos arqueados, de futbolistas. La mirada en el balón y, al mismo tiempo, ya presta para elevarla y buscar la siguiente acción. Esta imagen del encuentro que disputaron los prebenjamines del Unión Viera y el Real Club Victoria es una excelente muestra del fútbol de escuela.

Y ahí está ese proyecto de árbitro, cosecha de septiembre de 2005, Erik Bernal Brito, que muestra su clase para dirigir, a sus 14 años y con mano diestra, un partido de fútbol de los más pequeños.

Llegarán otros retos. Ese es el fútbol que nunca pasa de moda. El que genera tantas pasiones a lo largo de las décadas de las vidas de cada uno de los protagonistas.

Canarias 7